Desmitificando los Enemas de Café. ¿Cuáles son sus Beneficios?

Published: octubre 22, 2019 By: Dr. Leslie Korn
Indigenous medicines use coffee enemas African enemas

Hay mucha discusión sobre los métodos de desintoxicación actualmente y siempre me preguntan qué pienso de esos métodos variados. Hay mucha investigación empírica que apoya el uso de los enemas de café para el bienestar físico y emocional. Como en todas las terapias y métodos de desintoxicación, uno debe llevar los protocolos de detoxification en colaboración con la guía de un profesional de la salud que pueda evaluar los beneficios o desventajas en cada caso particular.

Los pueblos indígenas han usado durante mucho tiempo enemas con propósitos de salud o religiosos, con frecuencia utilizaban piel de animales, vejigas o cuernos para sostener el líquido o mezclas de sustancias vegetales. Las sustancias insertadas en el recto viajan por el intestino grueso donde son absorbidas por la pared intestinal al torrente sanguíneo.

Los enemas son una ruta directa para absorber diferentes sustancias. Los Doctores Marshall y Thompson discutieron el uso de irrigación colónica para las “condiciones mentales” en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra (1932). Hay muchos tipos de enemas que la gente puede utilizar, sin embargo, uno de los más efectivos es el enema de café. El enema de café se utiliza principalmente para desintoxicación de hígado/vesícula biliar, aunque la ruta es a través del intestino. Los enemas de café son un método poderoso de desintoxicación y proporcionan “diálisis de la sangre a través de la pared intestinal” (Walker, 2001, p.49). Los enemas de café mantienen la función del hígado; diluyen la bilis, dilatan los vasos sanguíneos, reducen la inflamación de los intestinos, y mejoran las glutanión S transferasa, facilitando así el camino de desintoxicación fase 2 del hígado. Aunque a veces son ridiculizados por la gente que no está informada, los enemas de café fueron incluidos recientemente en la biblia de la medicina, el Manual de Café Merck (Gonzalez & Isaacs, 1999).

Los enemas provocan un sentido de relajación, reducen el dolor de manera significativa y promueven el bienestar estimulando la respuesta parasimpática (comunicación personal de N. González, 23 de junio de 2002). En mi práctica, personas que han sido abusadas sexualmente, o tuvieron prácticas abusivas de entrenamiento para ir al baño cuando niños, o quienes han sido condicionados a creer que tocar su ano debe estar prohibido, (retentivos anales) o que tienen asociaciones negativas con la eliminación fecal, pueden resistirse a esta forma de desintoxicación y no necesitan ser presionados sino tranquilizados. En esos casos, siguiendo la instrucción técnica, debe ser una decisión personal para cada individuo proceder o no con este método de desintoxicación. No todos escogerán hacerlo y está bien.

Uso de Enemas de Café

Prepara un lugar cómodo en tu baño. Esto puede incluir un tapete grueso cubierto con una toalla y una almohada para descansar tu cabeza. (Una vez que seas capaz de controlar la retención del fluido, puedes “llenar” en el baño y hacer lugar en tu cama, cubierta con una toalla, donde puedas descansar durante el enema). Una vez que el proceso se suaviza, la gente me dice que escuchan un podcast, o envían mensajes a amigos desde su teléfono o ven un video, leen o descansan y meditan durante el enema.

Instrucciones

Prepara un cuarto (un litro) de café, usando dos cucharadas de granos de café orgánico por cuarto de agua no clorada. El agua debe estar purificada y no ser del grifo a menos que se filtre primero. El café descafeinado no funcionará para los enemas pues no contiene el cafestol necesario para la limpieza del hígado. El café debe hacerse en una olla de acero inoxidable o una cafetera de cristal. No se recomienda el aluminio, ya que es un metal tóxico y puede filtrase en el café mientras se está haciendo la infusión. No utilices filtros de papel ya que quitan el cafestol. El “Café de vaquero” es una forma fácil de hacer tu preparación de enema. Puedes añadir una cucharada de melaza negra sin sulfurar en cada cuarto de café, cuando está caliente; la melaza ayuda a retener el enema, pero algunos no necesitan añadir melaza. Para mayor eficiencia, haz un cuarto de esta mezcla de café y guárdala en el refrigerador. Ten una olla eléctrica en el baño para calentar el agua como la necesites. El café se usa mejor a temperatura corporal. Si se enfría mucho en la noche, añade un poco de agua caliente antes de usarlo.

Cuando te preparas para realizar el enema, acuéstate sobre tu lado izquierdo, y lubrica el tubo y el ano usando un lubricante como el K-Y jelly. Inserta el tubo para el colon lentamente de 12 a 18 (nunca más de 18) pulgadas en el recto. Si hay algo de fuga del tubo, por lo general viene de donde el tubo de plástico rígido se sujeta al tubo del colon. Al final del tubo de plástico rígido de la bolsa del enema por lo general hay dos hoyos, uno al final y el otro a un lado. Corta el final para que solo haya un hoyo al final del tubo. De aquí es donde por lo general viene la fuga. Libera el tapón y deja salir lentamente cerca de medio litro de café, vuelve a tapar. Si el café no fluye, quiere decir que hay un nudo en el tubo y que debes sacar el tubo del colón y volverlo a insertar. Algunas veces es aconsejable dejar entrar un poco de fluido y liberar inmediatamente en el baño para jalar el desecho acumulado en el recto. Esto permite una retención más fácil. Al principio, puede ser difícil retener el enema. Si es el caso, empieza con media taza y aumenta la cantidad a medida que te acostumbras al proceso. Retén el café por diez minutos antes de expulsar. No mantengas los enemas por más de quince minutos. Repite el enema, sosteniendo por otros diez minutos. Haz dos dosis, cada una que consista de medio litro mantenido por diez minutos en la mañana. Si lo haces en la tarde, no lo hagas después de las 3pm.

Si después de las primeras pocas sesiones te sientes nervioso o tienes problemas para conciliar el sueño, estás haciendo el café muy fuerte. Para mejores efectos haz el enema de café diariamente. Hazlo parte de tu rutina de cuidado propio general.

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Gonzalez, N. J., & Issacs, L. (1999). Evaluation of pancreatic proteolytic enzyme treatment of adenocarcinoma of the pancreas, with nutrition and detoxification support.

Nutrition and Cancer, 33 (2), 117–124.

Marshall, H. K., & Thompson, C. E. (1932). Colon irrigation in the treatment of mental disease. New England Journal of Medicine, 207 , 454–457.

Walker, M. (2001). Liver detoxification with coffee enemas as employed in the Gerson therapy. Townsend Letter for Doctors and Patients, 216 , 46–50.

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